La Justicia deberá archivar la causa en la que se investigaba un supuesto ataque que habría sufrido una joven en Aguilares. La afectada anunció oficialmente que no tenía ningún hecho para denunciar ni persona alguna para acusar. El caso generó una gran polémica por la viralización de información errónea e incluso derivó en una manifestación en la puerta de la comisaría de esa ciudad.
El miércoles al mediodía, un grupo de albañiles alertó que, mientras trabajaba, observó que en la vivienda de al lado una joven semidesnuda había salido por una ventana de la planta alta y amenazaba con arrojarse desde el techo. Mientras aguardaban la llegada de la Policía, se acercaron a auxiliarla.
Cuando los efectivos llegaron, constataron que en el inmueble había dos personas: la joven, de 18 años, y el propietario de la vivienda, de 30 años. Con el correr de los minutos, la casa ubicada en el barrio Belgrano se llenó de curiosos que pretendían saber qué estaba ocurriendo.
“Por lo que indicaron los vecinos, la noche anterior se habría desarrollado una reunión en la vivienda en la que se consumieron bebidas alcohólicas y luego quedaron ellos dos en la propiedad”, explicó el comisario Miguel Arias, jefe de la comisaría de ese municipio.
Una vez que pudieron contener a la mujer, fue trasladada al hospital de Aguilares, donde le suministraron calmantes y la dejaron internada en observación. Por esa razón, no pudo ser entrevistada sobre lo que había ocurrido.
Información errónea
Los curiosos que acudieron al lugar grabaron con sus celulares el momento en que rescataban a la chica y cuando la Policía detenía al dueño de la casa. A partir de ese momento comenzaron a circular distintas versiones que movilizaron a los habitantes de esa localidad.
Entre otros rumores, desde un primer momento se dijo que el arrestado había secuestrado a la mujer y que la había mantenido cautiva desde, al menos, el viernes. También señalaron que, cuando la Policía ingresó a la vivienda, encontró a un hombre mayor en estado de abandono.
“Con toda esa información vino más gente al lugar, indignada por lo que se estaba difundiendo. En realidad, me enteré de esta situación porque una sobrina me llamó para contarme lo que había sucedido con mi vecino”, explicó Delia Ortiz. “Muchos vinieron realmente enajenados y hasta quisieron golpearlo. Los policías lo subieron a una camioneta de la Municipalidad y lo llevaron rápidamente”, añadió.
“No hay que creer lo que se difunde en las redes sociales. Muchas veces informan mentiras para generar malestar entre la gente. Aquí podría haber pasado algo malo”, indicó Esteban Sorio, habitante de esa ciudad.
Durante la siesta, el comisario Arias había aclarado que era demasiado prematuro hacer conjeturas sobre el caso. “Quienes la asistieron declararon que ella en ningún momento expresó haber estado secuestrada, atada o haber sufrido algún tipo de abuso. Estamos esperando que se recupere y que esté en condiciones de declarar para determinar qué ocurrió a partir de su propio testimonio”, indicó al confirmar que el fiscal Jorge Echayde había ordenado la aprehensión.
Máxima tensión
Ayer, cerca de las 17, una columna de mujeres que se alistaba para participar de la marcha “Ni Una Menos” se presentó frente a la comisaría donde se encontraba alojado el sospechoso. Primero comenzaron con aplausos y gritos pidiendo explicaciones, pero al no tener respuestas, según explicaron fuentes policiales, comenzaron a golpear la fachada de la dependencia.
Un vocero del Ministerio de Seguridad informó que se montó un operativo de emergencia para evitar que se registraran más incidentes. Luego, el comisario Arias dialogó con las manifestantes para llevarles tranquilidad. Indicaron además que les había aclarado que gran parte de la información difundida en redes sociales no había sido corroborada y que el Ministerio Público Fiscal ya estaba investigando el caso.
Después de haber escuchado la versión oficial, las mujeres se retiraron del lugar para participar de la marcha.
El desenlace
Funcionarios de la fiscalía que conduce Echayde se presentaron en el hospital para entrevistar a la joven. La chica les aseguró que no realizaría denuncia alguna y tampoco acusaría al dueño de casa. Los representantes del Ministerio Público le propusieron que se tomara su tiempo para contar lo que había sucedido y le explicaron que podría declarar en los tribunales acompañada por psicólogos, pero rechazó el ofrecimiento.
De acuerdo con fuentes policiales y judiciales, tampoco permitió ser revisada por un médico forense para que constatara si sufrió algún tipo de lesión.
Paralelamente, los investigadores se entrevistaron con los familiares de la chica, oriunda de La Cocha. Informaron que la habían visto por última vez el viernes y que en otras ocasiones también se había ausentado durante varios días. La madre confirmó que se comunicó con ella y le pidió que regresara, pero se negó a hacerlo. Todos coincidieron en señalar que la encontraron angustiada porque se había enterado de la viralización de los videos en los que aparece.
Con las pruebas recolectadas hasta el momento, el fiscal Echayde ordenó que el dueño de la casa fuera dejado en libertad. En las próximas horas archivará la causa. Sin embargo, existe la posibilidad de que la investigación sea reabierta si la joven cambia de opinión y denuncia algún tipo de ilícito.